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BUENAS PRÁCTICAS POLICIALES

En el marco del proceso de reformas institucionales que se vienen adelantando desde el Estado venezolano para adecuar la realidad al marco delineado en la actual Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999) el ámbito policial ha sido incluido recientemente. Esfuerzos serios y decididos para profesionalizar la función y el servicio de policía comenzaron en 2006, cuando la Comisión Nacional para la Reforma Policial (Conarepol) adelantó a nivel nacional un diagnóstico de los diversos cuerpos de policía existentes en el país. El reto entonces fue enorme, sin ser menor en la actualidad aun cuando asumiendo nuevos perfiles. Al diagnóstico le siguió la aprobación de la Ley Orgánica del Servicio de Policía y del Cuerpo de Policía Nacional, publicada el 09 de abril de 2008, reformada parcialmente para denominar a la Policía Nacional como Bolivariana (04 de diciembre de 2009). Esta ley, en su artículo 23, contempla la creación del Consejo General de Policía como instancia de participación y asesoría que apoya en los procesos de definición, planificación y coordinación de las políticas públicas en materia del servicio de policía, así como en el desempeño policial. El Consejo se instala formalmente el 02 de julio de 2009 y desde ese momento, a través de la Secretaría Ejecutiva, ha desarrollado una serie de medidas destinadas a diseñar un nuevo modelo policial. Un amplio catálogo de estándares y resoluciones dirigidas a presentar modelos generales de actuación y evaluación de desempeño de la función policial se han adelantado a la fecha. Para diciembre del mismo año (2009) se había promulgado la Ley del Estatuto de la Función Policial (04/12/2009). El proceso de regulación de la función y el servicio de policía ha estado acompañado en todo momento por procesos de formación y capacitación de distinto orden, con el objeto de que no sea exclusivamente norma escrita, sino que además sean comprendidos y efectivamente incorporados a la actuación y cultura policial. Si un elemento se ha cuidado en el marco del diseño del nuevo modelo de policía ha sido privilegiar procesos dialógicos de forma tal que espacios para la consulta, para la escucha atenta y la construcción colectiva han sido posibles. Éste es un nuevo modelo que se perfila con la participación y dirección certera de especialistas en la materia y también, muy especialmente, con participación de los funcionarios y funcionarias policiales. El Concurso de Buenas Prácticas Policiales se comprende como un espacio más de consulta, de diálogo, de reconocimiento, de aprendizaje y participación en el cual la conversación está guiada por las experiencias positivas que en el ámbito de la actuación policial se pueden identificar para instituciones de adscripción nacional, estadal y/o municipal.